Hoy te volví a mirar…. Sombras de un amor
Que sensación tan desesperante… la que en ese momento estaba viviendo, era un tipo de nostalgia mezclada con impotencia, no se! No se ni siquiera como explicarla, pero se que fue, que estaba ahí, que no podía dejar de sentir.
Todas las cualidades de la mujer que esperaba encontrar algún día, con la que había soñado toda mi vida, la que reunía los requisitos para poder compartir el resto de mi vida e inclusive hasta mas allá de la miserable muerte, todo lo que dese encontrar en alguien para fusionarme en ella… estaban en ti, aun no te conocía, aun no intercambiábamos una palabra, aun ni siquiera me mirabas… y ya estaba pasando todo, ya estaba preparado ese encuentro, simplemente ya te amaba….
Y sucedió. Te conocí. Me acostumbre a ti. Me sentí estúpidamente poseedor de tu amor, de tu persona. El tiempo paso, y me envolví en una absurda presunción. Me ocupaba de decirles a los demás que la mujer que estaba a mi lado era la mejor, era buena, con una hermosura sin igual, con cualidades innumerables. Pero…
No me ocupe de ti, solo de que los demás me admiraran por tenerte a mi lado. Te hice ver como un premio, un premio que yo me merecí. Deje pasar y solo hable no me sorprendía ya con tu hermosura, lo que decía eran simples palabras vacías, fruto del estúpido orgullo que venia a mi cuando los demás me envidiaban. El maldito veneno de la absurda admiración. Y como el amor crece cual si fuera una semilla… se seco. Se murió.
Me miraste, y me dijiste tiernamente. Lo nuestro no fue. Nunca fue nosotros, nunca fuimos los dos en uno, solo fuiste tu. Solo eras tú. Sigues siendo tú. Tu absurda necesidad de ser admirado, tu deseo de ser reconocido, solo porque me tenias al lado. Dejaste de admirar al artista y te quedaste con la obra. No te culpo, se que tus miedos te llevan a ser así.
Te retiraste, me besaste en la mejilla. Me miraste, y tu mirada se quedo en mi, todo me lo dijo tu mirada. Me vacio, me desnudo, me hiso sentir. Otra vez. Admire al artista y solo con su obra me quede, su recuerdo, su ayer.
Ahora se, que eras para mi. Ahora al volverte a ver, al observarte, al contemplar tu esencia de mujer, me doy cuenta (tarde dicho sea de paso) que eras ese ángel que el cielo me había otorgado y no te supe reconocer, no te supe amar.
Eras todo lo que había soñado, y ahí se quedo.
Un sueño… fue como preferir vivir entre las sombras.
“Señor dile a mi hermana que me ayude en los quehaceres del hogar… Martha! Martha!, María a elegido la mejor parte y no le será quitada” (Jesús de Nazareth al visitar a María y a Martha porque había fallecido su hermano Lázaro.)
(María eligió ESTAR con EL, Martha eligió querer deslumbrar a los demás con EL)
(d.r. José Eduardo Sánchez Padrón; experiencia que comparto con ustedes al volver a mirar al Amor… dedicado a la persona que cada día amo más… A mi mismo) 12 de octubre del 2011…
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